22 feb. 2013

Lucky I'm in love... ♥

¡Hola glorioso mundo!
Lindo día para salir a pasear, ¿no? Para mí casi siempre es un lindo día para salir a caminar. Con tal de sentir el llamado de la naturaleza. Hoy ando feliz..., a pesar de que leer "María" me puso melancólica la noche anterior. El punto es que desperté con unas enormes ganas de escuchar "Lucky" y sonreír muchísimo. El pensamiento de que me gustaría escucharla algún día pensando en alguien especial (porque aún no hay nadie especial) llegó a mi mente y me encantó.
Me voy a cantar... Pero dejo la letra.

Do you hear me?
Talking to you
across the water
across the deep blue ocean
under the open sky
oh my, baby I'm trying... ♥

Boy I hear you in my dreams (♥)
I feel your whisper across the sea
I keep you with me in my heart
You make it easier when life gets hard.

LUCKY I'm in love with my best friend
Lucky to have been where I have been
Lucky to becoming home again
Uuuuh~ ♥

They don't know how long it takes
waiting for a love like this
Everytime we say goodbye
I wish we had one more kiss
I'll wait for you, I promise you I will

Lucky I'm in love with my best friend
Lucky to have been where I have been
Lucky to becoming home again
Lucky we're in love in every way
Lucky to have stayed where we have stayed
Lucky to becoming home someday...

And so I'm sailing throught the sea
to an island where we'll meet
You'll hear the music fill the air
I'll put a flower in your hair...♥

Througth the breezes throught the trees
Move so pretty, you're all I see
as the world keeps spinning round
You hold me rigth here right now...

Lucky I'm in love with my best friend
Lucky to have been where I have been
Lucky to becoming home again
Lucky we're in love in every way
Lucky to have stayed where we have stayed
Lucky to becoming home someday...
Uuuuuuh~ ♥

PD: Tengo la costumbre desde pequeña de dibujar corazones por todas partes, hoy lo hice notorio. ♥
PD 2: Feliz segundo año de vida, querido blog. ♥
Luckiest, Esperanza.

20 feb. 2013

Una niña.

Hola...
...Sucede que hay un pequeño dolor, mínimo, pequeño, en el corazón, ¡no!, en el alma y ¡oh, rayos!, no es pequeño, es mediano. Es normal, es inmenso, ¡es gigante! Pero uno se lo gana ¿no?
Hay una niña que creció consentida. Ha sido caprichosa en ocasiones pero también es generosa, es sincera, es alegre y depresiva a la vez, ¡es dramática! ¡Es una niña!, en todo el sentido de la palabra... Y es bajita.
Desde que abre los ojos hasta que los cierra tiene amigos, no importa a donde vaya, ellos estarán ahí. Sean de carne y hueso, de papel, de plastilina, hechos por el viento mismo, o tan sólo creados por su imaginación, pero están. Ella los quiere. ¿Pero acaso sabe cuidarlos?
Y esos amigos son demasiado buenos con ella, son gentiles y la hacen sentir una más del grupo, porque a veces es demasiado tonta que siente que no merece pertenecer a la pandilla. No, no, no esa pandilla, al círculo de amistad.
Y ella es feliz, porque ellos la hacen sentir feliz. Ella tiene sus peluches y sus gatos y también los adora como a sus amigos. Pero ella los cuida más.
Sus amigos la quieren, pero no soportan la distancia ni la indiferencia. Espera, ¿indiferencia? La ausencia.
Ella los extraña pero la niña se aleja. ¿Por qué lo hace? Y aun así lo hace, porque no sabe por qué. Pero entonces regresa y sonríe con ellos. Es feliz.
Sin embargo, a la noche es triste, porque sabe que los está perdiendo. Porque mientras se aleja ellos la extrañan, y cuando regresa ellos ya tienen heridas. Y las heridas se curan pero las cicatrices quedan.
Ella no sabe qué hacer, los quiere demasiado y no puede verlos. Y antes prometió demasiado con verlos y nunca lo hizo. Ahora no parece ni sincera, ni generosa, ni alegre. Sin embargo sigue deprimida.
Y quiere pedir perdón por no cumplir y por no estar ahí. Pero no sabe cómo.
Entonces se va a dormir, o al menos cierra los ojos mientras las pequeñas lágrimas ruedan por su rostro.
Está triste, confundida y tiene un pequeño dolor en el corazón. O en el alma.
"Mañana será otro día para sonreír, son tus amigos", se recuerda con un suspiro.
Sucede que la niña duerme sin paz, porque "ya no hay" inocencia en sus tan repetidos "lo siento", que un amigo ya no quiere escuchar. Y ella quiere mucho a su amigo. O amiga...
Hay un gatito maullando afuera. Extraña a su humana, su niña. Pero ella está llorando porque extraña a sus amigos. Y se olvida de su gatito.
El gatito espera, porque sabe que aunque esta noche ella está dormida y llorando, mañana le va a sonreír y acariciar, y le va a querer tanto como el pequeño gato la quiere a ella. Porque es su amiga, y los amigos siempre están ahí, aunque no se vean.
Y ella lo abrazará al día siguiente, por eso la quiere.
Y esperará a que el sol vuelva a salir, para verla caminar por la puerta con su comida y un susurro lleno de ternura para él.
La niña adora mucho a su gatito y ahora sonríe con él, aunque su amigo ya no la quiera escuchar.
Pero el minino sí y así ella es feliz.

16 feb. 2013

Inaceptable.

Lindas madrugadas para todos.
Estaba a punto de irme a dormir cuando leí algo en mi teléfono y ¡pum!, me enojé. Sí, si, me volví a enojar y eso no es tan común en mí, pero esta vez tengo razones para justificar mi molestia: sucede que una chica (según su amigo) tiene dueño, es decir, novio. ¡¿PERO QUÉ?! Ni que las mujeres fuéramos animales u objetos de los cuales los hombres pueden hacer honor de ser dueños. No señores, eso nunca permitiré en mi alocada existencia. Las mujeres nunca tendremos dueños, así como ustedes no tendrán dueñas.
Y sí, soy feminista. Es decir, ¿cómo se justifica a ello? Al decir "dueños" están privando a una persona de libertad de expresión y decisión. Ni sus madres se creen dueñas de sus vidas, ¿un chico lo va a ser?
Punto final a mi corto post. Necesitaba desahogarme para poder dormir.

¿Qué estarán pensando?

Hola.
Hoy hace un sol tremendo (aunque no tan fuerte como los días anteriores) y mi ánimo es pésimo, pero no es algo que realmente interese. Soy adolescente, y alguna nimiedad podría estar pasando por mi mente.
¿Se han preguntado alguna vez qué será lo que las personas que caminan por las calles han de estar pensando en esos momentos? Yo sí.
A veces me gusta asomarme al balcón o cuando voy sentada en algún transporte y mirar detenidamente a las personas que están alrededor, observar sus gestos e intentar adivinar lo que por su mente ha de estar pasando. Y es que es increíble hacerlo porque se derivan tantos pensamientos. ¿Cómo serán sus vidas? ¿Alguien les ha de estar esperado en casa? ¿Su sonrisa se debe a algo que acaban de ver? ¿Estarán orgullosos de quienes son? ¿Lograron lo que de pequeños querían ser? Son demasiadas preguntas que me suelo hacer y es gracioso intentar responderlas sin conocer a la persona a la que miro.
Es ponerte a divagar en que no eres el único protagonista en este mundo... Hay muchos más que se adueñan de su día a día tratando de hacerlo increíble o de sobrevivir a la rutina, pero es mucho mejor dejar de escribir en nuestro libro llamado "vida" en primera persona para, por un momento, escribir en tercera persona lo que vemos de los demás. Y con esto no me refiero a investigarlos detalladamente (¡chisme!), sino a imaginar historias, a fascinarte de lo grandioso que puede estar siendo tu día a día a diferencia del de otros, o agradecer la sonrisa que acaba de aparecer en el rostro de aquel individuo al que no conoces pero que te ha contagiado con su felicidad. A mí me gustan esas sonrisas, especialmente la de los ancianos y la de los niños: son angelicales, puras y contagiosas.
Y retomando el tema... Tiene otra ventaja: dejas de pensar en ti mismo, en tus problemas y en esas cosas que te detienen y empiezas a mirar a los demás. Es como abrir los ojos a la realidad y darte cuenta de que hay muchas maneras de encontrar una salida a cualquier situación. Es creer en que si los problemas fueran imposibles de resolver, no habrían tantas personas caminando por la calle con gestos tan serenos.
Me inspiré. Y eso que ando molesta. ¡Sí, molesta! Pero no me quedaré a chillar, iré a asomarme a la ventana, miraré la puesta de sol y a las personas que pasan al frente de mi casa y disfrutaré la hermosa vista que un sábado de caluroso invierno me brinda hoy.
Con cariño, Esperanza.

15 feb. 2013

Marce Primero, hijo de Esperanza Segunda.

¡Hola gente!
Vengo a desarrollar mi teoría de por qué la gallina vino primero y no el huevo.
En realidad, no. Hoy (al menos acá en Ecuador es 15 de febrero), y siempre he tenido la costumbre de escribir mis post cuando ya está por terminar el día o más bien la noche. El punto realmente interesante aquí (o importante, debería decir) es que hoy cumple años mi adorado hijo, Marce (sí, Marce, acá legalmente aún estás cumpliendo 16).
Pues ya te dije que te adoro muchísimo y que te deseo un excelentísimo y feliz cumpleaños. Pero aún hay unas palabritas para decir...
Sé que nos conocemos de hace poco (a diferencia de otras personas que tenemos el honor de conocer ya desde hace tiempo), y qué decir, a pesar de ese lapso nos juntamos bastante y encontramos algo que tenemos mucho en común: adoramos discutir, o al menos entre tú y yo. Y después de todo ello me convertí en tu "madre", y tú en un hijo sabio y gracioso. Has soportado mis llantos, mis días de locura, mis seriedades, mis silencios, mis ganas de no hacer nada, has soportado y comprendido como un verdadero hijo nacido de la matriz de su progenitora debería hacer. Y por eso siempre te digo que eres grandioso y único. Espero que la nuera que me consigas sea tan perfecta para ti, como tú eres para casi ninguna de ellas.  Es que niño, a pesar de que eres argentino y yo ecuatoriana y te gano por meses, eres mi adoración, hijo del alma.
Te quiero y aprecio demasiado lo que haces por mí. Así como dices que el destino tiene guardado algo para mí, sé que para ti también hay cosas maravillosas en esta vida, y quién sabe en cuántas vidas más...
Aunque sí te voy a decir que una vez me enojé contigo pero no te dije nada y aquello fue porque me dijiste que "parecía como si un tren me hubiera arrollado". Es decir, sé que me veía fatal y demacrada, pero oye, dime "linda" que sonrío y mi rostro se ilumina.
Quisiera verte sonreír después de todas las cosas lindas que te han de haber dicho hoy, Rodri.
¿La pasaste bien? Espero que haya sido genial. Sonríe mucho, haz orgullosa a tu madre y vive feliz. Te adoro, Marce.
Con cariño, tu odiosa madre: Esperanza.
PD: Yo sí me tomo en serio esto de parecer tu madre. Equis Dé.
PD2: Ay mira, ahí estamos, madre e hijo idénticos.

14 feb. 2013

Febrero Catorce.

Hola mundo.
Bonito día, ¿no? 14 de febrero. Ya imagino cuántos han de estar abrazados a sus amores o divirtiéndose con sus amigos. Yo estoy esperando que algo interesante suceda en este día, mientras tanto me pongo a escribir aquí.
Hace un momento estaba revisando el twitter y un grupo de noticias literarias al que sigo había puesto un tuit con una página que me pareció interesante, más por el tema de lo que se hablaba que por la imagen. Y decía "¿qué fue primero: la literatura o el amor?".
¿Sabes?, ese título impacta. Es como preguntarse qué vino primero, si el huevo o la gallina (y sigo defendiendo la teoría de que la gallina vino primero, pero podré hablar de ello otro día), y plantearse la idea dejando que fluya a nuestro alrededor confundiéndonos, llevándonos a laberintos de extraños pensamientos y llegar finalmente a una conclusión.
Entonces... ¿Quién fue primero?
Leía sus exclamaciones y el autor dejaba el debate abierto para los miles o millones de corazones que quisieran expresar su conclusión ante este tema. Y en mi opinión...
...La literatura fue primero.
Vivo en este siglo XXI y el significado de amor es algo contradictorio. «Te pertenezco y me perteneces», «Te quiero pero no te soporto», «Eres raro», «Lindo», «Hola y adiós». Está bien, admito que son demasiadas contradicciones lanzadas al azar, pero tienen un fin: confundir, porque eso es lo que el significado de "amor" hace hoy en día: confundirnos, marearnos, hacer que cambiemos nuestra forma de pensar mientras nos dejamos influenciar por la teoría de cada individuo sobre el amor. ¿Y lo que nosotros pensamos? ¿Lo que nuestros antepasados nos dejaron de enseñanza?
Sopesamos todas las historias que hemos escuchado, la vida de otros, nuestras propias vidas y llegamos a la conclusión de que el amor es sólo un mito (lo que vuela a nuestro alrededor son ilusiones), un mito que la literatura inventó para hacernos felices mientras leemos, para hacernos soñar con lo que sólo existe entre letras y pensamientos. Así es... Y si alguien me dijera que en el siglo II o XIV el amor fue verdadero, sólo tengo una respuesta: "yo no nací en aquella época".
Y no pretendo que con mi respuesta dar la imagen de que soy una amargada resentida con Cupido y sus hermanos. No, más bien lo contrario. Claro que existió amor antes, en cualquier siglo, en cualquier etapa del Renacimiento, o antes de Cristo, pero en escritos, en la imaginación de alguien. Y claro que soy una romántica empedernida, claro que sueño con el amor y que adoro las canciones esas que hacen suspirar ante un recuerdo o una imagen, pero si el amor existe fuera de libros, de escritos, de poesías y música... es amor de madre. El único, sincero y puro.
Y esa es mi conclusión. Seré feliz con esta perspectiva hasta que alguien logre cambiarme de idea.
Con cariño, Esperanza.

PD: Aquí el link del blog. http://blogs.elcorreo.com/divergencias/2013/02/13/que-fue-antes-el-amor-o-la-literatura/